ELIA
Mi nieta Elia nació el 22 de julio de 2016, por tanto, hace unas semanas cumplió 10 años. El 2016, comenzó mis primeros síntomas de la enfermedad, pero a final de año. Hice la primera visita a una neuróloga en noviembre de ese año y me hizo un scanner de cabeza, con resultado negativo y la profesional me confesó no saber qué tenía. Pero la evolución de la enfermedad era poco evidente y no me impedía hacer vida normal. En ese ese momento, notaba dificultades para decir alguna palabra, pero solo lo notaba yo. En 2016 tenía 59 años, estaba jubilado y me iba al pueblo de mi hija a cuidar a mi nieta. Fui en muchas ocasiones y disfrutaba de hacerlo, sobre todo, cuando me dijo savi (abuelo), por primera vez. En una de las veces que estaba en casa de mi hija, durmiendo, tuve una experiencia que no había tenido nunca: sentir los efectos de un terremoto, se notó poco, pero los muebles se movieron. El epicentro estaba en medio del mar Mediterráneo y no hubo destrozos ni víctimas. Pero qui...