GATOS

 


Hemos vuelto a tener los simpáticos gatos de mi hijo Albert y su novia María, porque se fueron de viaje al extranjero dos semanas. Esta vez lo hemos compartido con nuestros consuegros.

Hemos notado mucha diferencia de la primera vez, porque han crecido y son más revoltosos. No aceptan el límite de terreno que les ponemos y muchas veces entran en el resto de la casa, se suben a la mesa de la cocina y se duermen en una cesta de la compra, juegan mucho entre ellos, duermen juntos y lo hacen muchas veces porque gastan mucha energía. Mi silla de ruedas les daba miedo los primeros días, pero lo perdieron después y ya no es una garantía que se escapen debajo de ella.

Su zona es la cocina y el lavadero, que están conectados. Pero sufro para ir a la cocina y que huyan, porque yo solo no los puedo recoger. En la foto veis a mi esposa, Bel, feliz teniéndoles en el regazo, a pesar de que tiene alergia a los gatos y estornuda mucho.

 

 

Por Sant Joan, (del 19 al 25 de junio), vinieron tres de mis nietos, mi hija y mi yerno, como cada año, se ve que mi hija quiere transmitir a sus hijos el amor que siente ella por esas fiestas, estuvieron en casa, pero -claro- no disfruté como ellos, pero tengo la suerte de que hace tres años que puedo subir, con mi silla, a la tarima aposta para personas con dificultades de movimiento. Porque está situada en el mejor sitio para ver un acto principal y espectacular de las fiestas: es Caragol d’es Born. Donde los caballos y sus jinetes dan tres vueltas (caragol) a la mitad de la plaza d’es Born, dos de ellas con música, cuya banda municipal, está al lado de nuestra tarima, con la cual los caballos se encabritan con la plaza llena de gente que ayudan a que los caballos se pongan sobre las patas de atrás. Ofrece un espectáculo muy vistoso.

Añoro cuando era joven y saltaba delante de los caballos, hasta tocar sus patas de delante al aire.

PERO para ir a la tarima y a la plaza, tengo dificultades para llegar con la silla de ruedas, porque tengo que evitar los caballos y el gentío. Pero voy con tiempo y doy vueltas para evitar lo dicho.

NIETOS. Mi relación con ellos es muy limitada, -al no hablar yo- se circunsbre a besos y abrazos, porque no nos entendemos, sobre todo con mi nieto menor, de 4 años, con mis nietas me comunico con el móvil, pero nunca una conversación. Pero es una alegría tenerlos en casa. También lo es desayunar con ellos de ensaimada y chocolate líquido, que hacen tan ricos mi esposa. Nuestra ensaimada es diferente de la mallorquina que es plana y con mucha grasa de cerdo. La nuestra es como un bizcocho alto y la meto en la taza de chocolate hasta lograr una textura que pueda tragar -no dudéis que lo consigo-

También es un gustazo, andar con la silla de ruedas por la calzada de la avenida principal porque esos días de fiesta no hay tráfico rodado.

 

 

Mi esposa se fue del 30 de junio al 5 de julio, a ayudar a mi hija con la organización del campamento bahà’i, como cada año, en el que participan jóvenes y niños, no importa que algunos no sean bahà’is. Este año fue en un pueblo de Cádiz.

Yo me arreglé con la ayuda de amigos y familia. Quiero agradecer a mis cuatro hermanos, mi prima Clara, mis amigos Fel, Toni, Nina, Liliana, Lluis, Fina i Toni, mis cuñadas Sara y Blanca y mi suegro. Unos ayudaron con la comida o vestirme, otros haciéndome compañía.

Falta decir que unas hermanas durmieron en una habitación cercana a la mía por si necesitaba ayuda. No hizo falta ninguna noche, pero son de otra categoría, porque lo hicieron cobrando. Pero todo mi agradecimiento a ellas.

 

 

En cuanto a mí, estoy contento porque estoy estable, mantengo mi autonomía y no estoy como otros enfermos de ELA que, por ejemplo, no aguantan su cabeza y no pueden ponerse de pie. Yo puedo hacer ambas cosas. Por indicación de mi logopeda, mi fisioterapeuta, me hace ejercicios de cuello (de resistencia), porque facilita la deglución.

También sigo con mi triciclo, con la compañía de mi fiel amigo Fel; no aguanto tanto como antes, porque me duele la mano izquierda de la caída con el triciclo. Pero, para un enfermo de ELA, es un privilegio. También sigo con mi cinta de andar, menos tiempo, porque me duele la mano, la misma. Voy pedaleando con una maquina aposta, unos 20 minutos y hago ejercicio agarrado a una barra.

Como veis, hago mucho ejercicio y siempre estoy ocupado.

 

 

También me ayuda a ser optimista, tener buena salud que, contribuye de sobremanera, no fumar ni beber (alcohol). En cuanto al fumar, tengo una anécdota a contar: cuando era un chaval de 14 años, con mis amigos íbamos a comprar cigarrillos (era otro tiempo) comprábamos “Ideales” porque eran muy baratos. Lo curioso es que, a esa edad, mis padres no me dejaban fumar, pero cuando tuve su beneplácito, ya no fumé más.

Conocí a un fumador empedernecido, que murió de cáncer de pulmón, que se sinceró, al decirme que lo de fumar le venía de una primera comunión. Fue una moda durante un tiempo que chavales de 8 o 9 años, fumaran en una primera comunión, con el beneplácito de sus padres. Este señor quedo enganchado.

También murió de tanto fumar, mi antiguo jefe durante 21 años. Casi no dormía por el ansia de fumar. Consumía tres paquetes al día. Una vez, se durmió conduciendo moto y tuvo un accidente grave. Tenía exactamente 25 años más que mi mujer y cumplían un día marcado en la historia de España: 23 de febrero (23F).

El no consumir alcohol, coincide con el hecho de convertirme a la Fe Baha’ì hace casi 50 años.

Con el no fumar ni beber y llevar buena alimentación, tengo muy buena salud.

Lástima de las neuronas…

Lo más difícil es la descoordinación, culpable de no poder andar, ni sonarme la nariz, ni mover bien la lengua para comer, ni mover los brazos que obedezcan mi cerebro, porque la descoordinación impide que hagan lo que pienso, como, por ejemplo, tirar ropa sobre la cama, que se queda en el suelo.

 

 

Volveré a hablar de mis hermanos en la Fe Baha’ì de Irán. Hay instrucciones de, a pesar de la guerra, ningún baha’ì sea liberado, a pesar de estar encarcelado sin pruebas o por motivos de religión: ser baha’ì. Además, les presionan mucho más, haciéndoles la vida imposible.

Habréis visto seguramente la torre Azadi, la más representativa de Teherán o de todo Irán, a través de la televisión, cuando hacen una crónica de la guerra.

Aquí os dejo el enlace de Viquipedia   Torre Azadi - Viquipèdia, l'enciclopèdia lliure https://share.google/XRgTtUNAvdW2SOC7aTorre Azadi - Viquipèdia, l'enciclopèdia lliure https://share.google/XRgTtUNAvdW2SO C7a

Aparte de ver la torre, se ve el arquitecto iraní, Sr. Amanat, (tenéis que apretar sobre su nombre). Se hizo en 1971 con otro nombre, pero al llegar la revolución de Jomeini en 1979, se le cambió por el nombre actual y el arquitecto tuvo que emigrar a Canadá, PORQUE ES BAHA’I. El régimen iraní nunca lo recuerda, a pesar de su importancia.

Mis hermanos de religión hace 47 años que sufren o mueren sin conocer su paradero. No tienen piedad.

 

 

“Tu eres Mi dominio y Mi dominio no perece, ¿Por qué temes la extinción? Tu eres Mi luz y Mi luz no será jamás extinguida, ¿Por qué temes la extinción?” …/

Escritos Baha’ìs sobre la muerte


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